El trabajo no siempre dignifica. El trabajo no dignifica cuando el salario no le permite al trabajador imaginar el futuro, cuando sólo alcanza para vivir el día y absorbe todo el tiempo el imposible cálculo de cómo estirar el mango. El trabajo no dignifica cuando hay que viajar, como dice Nicomedes, a capacho del peligro, con un solo pie en el estribo después de doce horas de esfuerzo. El trabajo no dignifica cuando no permite el acceso a una vivienda, a una calle pavimentada, al agua potable. El trabajo no dignifica cuando no deja espacio para leer, para jugar con los hijos, para cultivar un jardín, para ver a los amigos. El trabajo no dignifica cuando implica la aceptación de principios que atentan contra uno mismo, horas extras no reconocidas, impuesto a las ganancias aplicadas al salario, “dedicación full time”, cucarachas en el comedor o comedero, según el nivel de humillación con el cual se alimentan los obreros: conozco muchachos, en una fábrica textil, que hoy, a esta altura del mes, no llevan nada para comer en todo el día, porque no tienen, simplemente eso, trabajar sin almorzar. El trabajo no dignifica cuando el obrero es observado permanentemente con una cámara “de seguridad”, cuando su empleo implica tener que ocultar un pensamiento, una orientación sexual, un culto o una militancia. El trabajo no dignifica cuando consiste en portar armas contra otros obreros. Cuando todos los días, después de veinte años en una fábrica te revisan el bolso a la salida, como si temieran que les roben las máquinas, los insumos o la fábrica misma por partes tan pequeñas como para meter en un bolsito…
martes, 1 de mayo de 2012
sábado, 28 de abril de 2012
El hombre que fue jueves.
Algo triste te soñé en el Saffron Park
Y bajo este cielo
increíble pienso,
Anárquico Lucían,
¿qué será de ti? Un ardor y te arrebata y te sostiene,
una tarde imposible de subleva.
Lucían, luego el
mundo le abandona,
Tus quiméricas bombas ya no arden...Ni siquiera este caos te desborda,
Porque es caos que obedece a cierto orden,
Porque el caos y el orden de derrotan.
No tiene nada de extraordinario este sonetito, pero lo escribí de un tironcito hace 22 años, cuando una tarde fría como ésta me deje fascinar por Chesterton y su atrapante novela El hombre que fue jueves. Como comentó Claudia, es una hermosa ocasión para meterse en la cama con una buena novela, la recomiendo... 
Activismo para principiantes.
Leí un artículo interesante sobre una activista apóstata, Pao Lin, en Página12. Si a eso le sumamos que los bloggers españoles me caen bien, que el activismo "ubicado", "institucionalizado", queda lejos, me dije: Antes de que el nene crezca y comprenda todo, voy a hacer un cacho de activismo barrial, para señoras de más de treinta.
Ingredientes:
Maridos o hijos grandes, uno, o mejor ninguno, si no se copan.
Aerosoles de varios tonos, cantidad necesaria.(con dos aerosoles de 20 pesitos se puede empezar).
Guantes para teñirse el pelo.(Esto lo pensé después, me manché toda).
Una causa más o menos justa.
Ropa oscura, pasamontañas , pantuflas.
Cómo empezar.
Empecemos dejandónos llevar por el color, en el Coto, por ejemplo, no te olvides de comprar los aerosoles, porque si no hay un mínimo compromiso monetario de por medio, todo queda en nada. Hay una gama enorme de colores, yo adopté la última tendencia, el rosa, porque soy nena.
Lo siguiente es pensar por qué voy a pintar y qué voy a poner...Todo depende de los mismos factores que acosan a las decisiones editoriales: espacio (en este caso, tamaño del muro), sociología del lector, y verdaderas razones que fundamenten la acción.
También es cierto que para escribir todo lo que imaginaba hubiera necesitado la ruta 8 en toda su extensión, es decir, que la materialidad de este tipo de escritura es determinante:decir mucho con poco.(Imposible para mí).
Es una risa el sigilo con el que quería actuar, no obstante, el ruido de las tradicionales pelotitas de los aerosoles hicieron ladrar a todos los pichichos a cien metros a la redonda...¿Por qué fui hasta la puerta del Tateti semiagachada? Es un misterio.
Irónicamente, en la esquina de enfrente, el municipio de Malvinas Argentinas, nos advierte sobre las consecuencias de no ponerse "al día".
No creo que estas pintadas cambien el mundo, pero mi mundo, mi barrio, sí.Cambió:una señora con sus nietas se paró a mirarme y me preguntó cómo podía colaborar...
Ingredientes:
Maridos o hijos grandes, uno, o mejor ninguno, si no se copan.
Aerosoles de varios tonos, cantidad necesaria.(con dos aerosoles de 20 pesitos se puede empezar).
Guantes para teñirse el pelo.(Esto lo pensé después, me manché toda).
Una causa más o menos justa.
Ropa oscura, pasamontañas , pantuflas.
Cómo empezar.
Empecemos dejandónos llevar por el color, en el Coto, por ejemplo, no te olvides de comprar los aerosoles, porque si no hay un mínimo compromiso monetario de por medio, todo queda en nada. Hay una gama enorme de colores, yo adopté la última tendencia, el rosa, porque soy nena.
Lo siguiente es pensar por qué voy a pintar y qué voy a poner...Todo depende de los mismos factores que acosan a las decisiones editoriales: espacio (en este caso, tamaño del muro), sociología del lector, y verdaderas razones que fundamenten la acción.
También es cierto que para escribir todo lo que imaginaba hubiera necesitado la ruta 8 en toda su extensión, es decir, que la materialidad de este tipo de escritura es determinante:decir mucho con poco.(Imposible para mí).
| En mi laboratorio. No descuidé el make-up. |
La idea de hacer poesía es prematura por lo pronto, puesto que aún, no manejo la caligrafía. Todo el tiempo sintiendo miedo y culpa: miedo, de que me agredan, tal como casi pasa, y culpa, porque soy doña, tengo un bebé...
Es una risa el sigilo con el que quería actuar, no obstante, el ruido de las tradicionales pelotitas de los aerosoles hicieron ladrar a todos los pichichos a cien metros a la redonda...¿Por qué fui hasta la puerta del Tateti semiagachada? Es un misterio.
Otro dilema, si el escrache al TATETI se hacía de día, me verían todos, pero a la noche están ellos, matones, cuidacoches, y pintores llegado el caso. Así se ve el prostíbulo desde la esquina de mi casa:
Mi primer fracaso.Ellos lo taparon antes de que pudiera registrar con la máquina....esto nos da idea del poder que tienen, hasta la pintura para cubrir consignas está prevista...Un señor de gran porte me empujó diciendo:"¿Qué hacés, sos loca?"Dos tipos más intervinieron, uno dijo que iban a tener problemas con el dueño, el otro se hacía el que llamaba a la policía.Otro, el más cándido quizás, me preguntó si a mi me gustaría que me pinten el paredón de mi casa...El colmo: "Señora, estamos laburando" En este local viven sin ventanas a la calle inmigrantes dominicanas y sus hijitos.
Al día siguiente, se fueron a hacer noni...Irónicamente, en la esquina de enfrente, el municipio de Malvinas Argentinas, nos advierte sobre las consecuencias de no ponerse "al día".
| Éste es mi próximo objetivo. |
| Porque el Cristo en la caja de cristal. no puede hacer nada de nada..y ante sus ojos de yeso... |
sábado, 7 de abril de 2012
"Accidentes domésticos"
En algún lugar quiero dejar constancia de la extraña
supervivencia de un bebé de diez meses a todo tipo de accidentes domésticos. De
antemano sabemos que hablamos siempre de accidentes domésticos entre comillas
porque si bien el azar es un componente importante, los factores de riesgo
también dependen de quién está a cargo del niño, en qué espacio se mueven, el carácter del mismísimo bebé…En fin, son
muchas variables, pero, no infinitas. Si la persona que lo cuida además es su
madre, las posibilidades de accidente son aun mayores dada la naturaleza despreocupada e
indolente de las mujeres de hoy en día.
Lo que motiva este texto es la curiosa forma en que un
niño de diez meses sobrevivió sin daño
aparente al consumo de químicos, energía eléctrica, monedas de curso
legal, cigarrillos y libros entre muchas otras calamidades. De estos componentes
supongo que llamará la atención el concurso de libros en un accidente cuasi
nefasto, por lo que, sin más, comienzo a
enumerar:
El bebé está contento como siempre. Juega en el piso con
muchos juguetes desparramados a su alrededor, pero se muestra particularmente
interesado en uno de ellos. En el impreciso
instante en que el bebé se aburrió del objeto que tenía entre manos y su
capricho lo llevó a gatear un metro en otra dirección para tomar otro
juguete…Se viene encima todo un estante con libros de gran porte.Libracos
terribles que pendían, hacía un segundo, sobre el cráñito del niño.
Cuando unos amigos comentaron que una vez se les cayó al
piso su hijita de cuatro meses, los padres del bebé que nos ocupa se miraron
con horror y pensaron “eso nunca nos va a pasar a nosotros”. Pero pasó: madre
sola en casa .Bebé durmiendo plácidamente en una cama de dos plazas y media. Tiene
tan sólo cuatro meses y medio el bebín, a pesar de esto su impiadosa madre lo
dejó solo “unos instantes” para apagar el motor bombeador ( y sí, son pobres e
ignorantes y no saben aun lo que es “agua corriente”, no saben cómo instalar una
boya o algo que apague automáticamente el tanque cuando finalmente se llena de agua no potable,
agua que analizada en un laboratorio o con un simple examen ocular, revela formas de vida más diversas y numerosas que en
toda nuestra localidad pródiga en fenómenos vivos).El llanto del niño fue contundente
y la madre no necesitó mirar para saber que su hijo había rodado por el suelo.
Como castigo ejemplar, el pediatra
ordenó urgente un estudio de alta complejidad que pagaron ciegamente, más por
culpa que por otra cosa, porque a esas alturas el bebé ya estaba otra vez haciéndoles
risitas a las empleadas del sanatorio. La causa del accidente se debe pura y
exclusivamente de la madre que, acostumbrada a que el niño se despierte con
llanto, no estimó que el bebé ya era capaz no sólo de despertarse sin avisar,
sino también de rodar del centro de la cama al abismo…Cuando se repusieron del
susto, a los padres se les antojó mirar la tomografía del cerebrito del infante
que les habían entregado en un CD y allí comprendieron que habían sido timados
, pues el susodicho CD estaba irremediablemente vacío.
Una frase popular que escuché de boca de las madres de
cuando yo era chica, era “hijos chicos, problemas chicos, hijos grandes,
problemas grandes” y, en efecto, así
era. El niño había escuchado varias veces de boca de su madre, que no se
podía fumar hasta que pasara a séptimo grado, y la pipa recién sería suya cuando estudiara en la
universidad…A pesar de estas advertencias estériles, el bebé insistía
obstinadamente en robarle el paquete de
cigarrillos. Creyéndose a salvo con
dejar sus cosas en lugares altos, la madre sigue sin comprender que el hijito
bebé es persistente y ahora tiene la capacidad de saber que las cosas siguen
existiendo aunque no estén en su presencia. Cuando le sacó el filtro de la
boquita ya se había tragado el papel…
Lo que impresiona es que salvo en el caso de las caídas,
el nene no llora ante los sabores amargos o corrosivos. Un día su madre dispuso
un operativo cuyo objeto era desterrar del universo del niño aquellos
componentes de peluquería como agua oxigenada y polvo decolorante, que son un
peligro…Pues bien, en el acto mismo en que la madre ordenaba su toilette le
llamó la atención la extraña pasividad
del bebé por lo que la madre presta atención, por fin, y el niño sonríe feliz
con la boca llena de mezcla decolorante que, cual prestidigitador, hizo
aparecer de la nada, en un tarrito de plástico naranja, otrora extraviado en el
maremágnum de la habitación. Cuando
vuelven del pediatra, el padre se entrega al futbol `por tv y la madre lamenta
haberse perdido la telenovela.
Otro lugar común es el que reza que cuando los niños
están silenciosos hay que temer lo peor…por mas que no me guste aportar pruebas
que sostengan este axioma, tengo que reconocer que en el caso de este bebé se
verifica a pie juntillas. Madre absorta en su computadora, bebé golpeando
insistentemente un esmalte de uñas transparente contra un espejo viejo, grande
y con el marco y el vidrio muy gruesos. La madre confiada en que la risa por el
tintineo no puede tener malas consecuencias y, hasta donde llega su
conocimiento limitado, un bebé no podría
romper ni el espejo ni el esmalte, se entrega libremente a la pornografía y el desenfreno en la web. Se embriaga con
latas de cerveza mientras seduce adolescentes por chat. Harta ya de su orgía,
se acuerda del bebé, lo toma en sus brazos y le da un beso…A pesar del estado
lamentable de la mujer, ésta aun conserva sus sentidos y nota que su hijo tiene
olor a algo raro en la boquita…un olor a…olor a ¡¡¡ ¿quitaesmalte de
acetona?!!!Al ver el espanto de su madre el niño no puede reprimir una enorme
sonrisa llena de dientitos de tiburón a
través de la cual se observan claramente trocitos de ¡VIDRIO! El bebé se ríe de
su travesura mientras la madre no sabe qué hacer primero: sacarle el vidrio de
la boca, sacarle la otra mitad del frasquito del brillo para uñas de secado rápido, que aferra
en su manito atenazada o leer el capítulo de la novela que estaba terminando.
Pero su instinto maternal, que al fin de cuentas ella también, pese a su
ignorancia, poseía, le indicó no sin cierta tardanza, que quitarle los vidrios
de la boca era lo mejor de momento. Así lo hizo y el niño no mostró
contrariedad alguna al punto que fue necesario mostrarle a la abuela el frasco
roto para que creyera semejante cosa. La única reflexión que la pobre madre
pudo sacar en limpio fue que el vidrio de los frasquitos de esmaltes, ya no
vienen tan gruesos como antes…Más adelante, recién, llegará a la conclusión de
que “la saliva del bebé mata todo”.
jueves, 5 de abril de 2012
Notas al pie buscando su texto.
*Las representaciones cinematográficas del coito en
occidente, omiten por regla general todo
lo relativo a la estimulación del clítoris, lo cual, teniendo en cuenta el
brutal poder de adoctrinamiento del cine, deviene en una sexualidad colectiva
que imita poses y gestos de la pantalla. Pues el cine y la tv han oficiado de
naturaliazadores de prácticas sexuales machistas que produjeron la ablación ideológica del clítoris. Y por
tabú las adolescentes con las cuales me cruzo en el trabajo todos los días, no
reclaman otra gloria que la de una buena actuación para “él”. En cuanto a las
mujeres adultas, sencillamente renuncian al derecho a un orgasmo en función de
darle prioridad a la autoestima del compañero, la cual se vería sumamente
afectada por alguna tímida insinuación de que algo no está bien. Seguramente el
lector de estas notas pensará que la descripción anterior no es su caso y que
su apertura y la de su compañero se sostienen gracias a una comunicación fluida
y es posible que así sea si nos situamos como lectores escolarizados y con
acceso a determinados bienes culturales, como por ejemplo a libros. Estos
utensilios contienen otras representaciones más amplias quizás que las del cine
pochoclero. Pero para las grandes masas de aquí, del conurbano bonaerense, el
libro es un testimonio arqueológico y el clítoris un misterio…Hablar de cine
comercial se hace simple dada la simpleza misma de sus desarrollos pero también
en el cine “culto” o de autor queda expuesto el prejuicio hacia el clítoris.
Los invito a ver, por ejemplo, Anticristo del laureado y top Lars Von Trier.
Mientras la mujer tiene un orgasmo con su marido que además es psiquiatra, su
hijito de tres años (o algo así) se cae de una ventana y se muere. El marido,
el sanador de la angustia femenina de la protagonista, la lleva a una especie
de retiro espiritual a una cabaña que tienen en el bosque. Allí el hombre
descubre que su mujer no había podido concluir una tesis universitaria cuyo tema
era la mujer y el mal (más o menos ése era el planteo…) y el tipo interpreta,
aun siendo psiquiatra, que la tesis trata sobre las condenas que históricamente
ha padecido el género. Mientras el psiquiatra trata de sacar adelante a su esposa
con técnicas ridículas, también observa y desaprueba la ansiedad clitoriana de
la mujer que quiere todo el tiempo un orgasmo. Después descubre una foto del
niño fallecido con los zapatos puestos al revés. Y tarda en comprender que era
un acto de tortura adrede de la mujer hacia su hijo, que la tesis trataba el
mal en la mujer pero afirmando la legitimidad de esta maldad. Para ese entonces
la tipa se la pasa masturbándose, le hace al psiquiatra un torniquete en una
pierna con una tuerca desmesurada y un tornillo que le atraviesa por completo
la pantorrilla. Ya en un acceso de locura, al final de la peli, la señora se
hace una última paja y procede a la ablación de su pobre clítoris que parece
que era el culpable de todo.
*Dos textos casi olvidados me parece que reflejan con
verdadera nitidez el dilema del trabajador en la era posindustrial: Una libra de carne de Cussani y un
relato de Benedetti de sus Montevideanos, El aumento, creo que se llama: El
rumor de un aumento de sueldo en la oficina pone a flor de piel los más
recónditos anhelos y berretines reprimidos de cada quien. El narrador, por
ejemplo, se compró una lapicera carísima, cumpliendo un deseo que ni él mismo
sabía en qué momento surgió. La cuestión es que todos en la oficina se dieron
algún gustito…Pero los rumores de aumento, decrecían, se alejaban, al tiempo
que las cuotas de las compras que se hicieron por adelantado, lograron que muchos o todos perdieran el “equilibrio”
en el cual vivían, es decir, llegando a fin de mes privándose de todo, o peor
aún, gozando de algún que otro pequeño privilegio por sobre los desocupados lo
cual genera una dependencia desesperada del puesto de trabajo asalariado. Una
libra de carne Cussani lleva al límite las consecuencias del endeudamiento
del trabajador al punto de que al momento de ejecutarse el castigo de pagar con
una libra de sangre, de corazón, resulta que el pobre hombre ya no tenía ni
sangre y estaba seco de tanto ser exprimido por el sistema. El humor de Cussani
golpea a todos: obreros, clase media, jubilados, abogados, docentes,
patronal…Un coro de empleados que espera en la parada del colectivo, entona su
trágica canción de cada día, inventando entre todos nuevas y estrafalarias
excusas por llegar tarde a causa de la demora del colectivo, cualquier excusa
es más verosímil para los jefes que esta cotidiana verdad…
*Que la lucha de clases sigue vigente se puede
observar echando un vistazo con ojo
etnográfico, a las instituciones encargadas de contener conflictos familiares: juzgados
de paz, de familia, asistentes sociales, etc. El resultado de este examen es
contundente: los conflictos se dan en familias indigentes y los profesionales
que los atienden son de clase media. Con esto se demuestran dos costados
“invisibles” de la mal llamada lucha de clases .Por un lado, el hecho de que la
mayoría de los conflictos que estas entidades monitorean se producen entre
gente pobre. Por otro lado, que los encargados de “remediar”, son gente de
clase media que más allá de sus intensiones políticamente correctas y de que en
lo personal sean personas estupendas, la realidad es que son ellos los que
enderezan las cosas según sus “valores” ideológicos obviamente cargados de
marcas sociopolíticas de la época de Durkheim: la sociedad es un cuerpo, una
unidad y no es posible que se dañe a sí misma. Si la sociedad es un organismo
vivo y enfermo, hay que curarlo… El conflicto del proletariado hay que extirparlo
y listo, con políticas de pauperización y un fuerte dispositivo moral que lo
sostenga. Yo no hablaría mas de “lucha de clases” cuando nos enfrentamos a una
sociedad de monopolio y la clase media es simple consumidora, pero lo hago para
poner el acento en que, si bien suena
demodé, las clases media y baja existen, aunque lo de lucha nunca fue cierto
(salvo, quizás, en el contexto en que el viejo gran escritor Marx lo
enunció)porque los trabajadores en Latinoamérica son como el yuyo que crece sin
ton ni son, en un estado de esclavitud obscena y naturalizada por lo que nadie
se siente con derecho a protestar y los que luchan, son los clasemedia
asustados de perder sus pequeños privilegios, luchan en sus medios masivos, en
las radios y en internet, luchan en cada uno de los espacios que ocupan contra
la barbarie y el robo, defendiendo a muerte al capital privado, mandando a sus
hijos a escuelas pagas, ocupando lugares de control: psicología, psiquiatría,
derecho, medicina, planificación urbana, planificación familiar y docencia.
*Por ese otro pensamiento que invierte la lógica de
nuestra cultura occidental, por ejemplo, la muerte no es resultado de la mala
vida y los excesos de todo tipo, sino al contrario: la perspectiva de una
muerte segura nos lleva a la mala vida y a los excesos.
*El secreto del huevo frito perfecto, ese que podríamos
fotografiar para una publicidad, es muy sencillo: Hay que ponerlo en la sartén
con el aceite frío. Con este procedimiento se evitan los indeseables globitos y
se preserva la integridad del huevo .Pero, por más sencillo que resulte el
experimento, la premisa: “usar el aceite frio al inicio de cocción” se
contradice profundamente con la teoría paradigmática y hegemónica del “aceite
hirviendo para todo tipo de cocción frita”. Por lo cual pocos cocineros se
animan a poner en práctica esta transgresión y muchas sociedades no se permiten
pensar en la revolución pacifica.
*Los electrodomésticos son buen ejemplo de ello, se puede
mencionar, que el antecedente inmediato del teléfono celular fue un aparato que
pronto pasó de moda que se llamaba “mascota virtual” (una tableta que había que
“alimentar”, darle mimos y hacerlo dormir).Por lo pronto, los “servidores”
tratan de englobar todas las orientaciones y gustos sin importar qué hacen en
realidad los usuarios. En el acto mismo de comprar está la clave, mientras el
consumo sea sostenido, no importa si creamos, luchamos, o pensamos con estos
electrodomésticos de alta tecnología, con materiales especialmente
contaminantes y controlados por mega monopolios .Por supuesto que el uso del
término “servidor “no se limita a la designación de los proveedores de
internet, sino al conglomerado final de software, hardware, tráfico en la web y
tiempo libre regulado. Nunca existió, en la historia del hombre, un ente tan
poderoso económicamente como Microsoft, nombre que hasta donde sé está
compuesto por dos adjetivos: micro y soft, pequeño y blando, nada más alejado
de la realidad dura y enorme que representa para la pobre humanidad.
http://www.angelfire.com/pe/actualidadpsi/lacan.html
Memorias impuras de Liliana Bodoc:reseña.
“En ocasiones, para instaurarse o para sostenerse, el
poder necesitará un número de muertos absurdos o inocentes. A veces azarosos.
Quienes no comprenden las reales exigencias del mando, llamarán inicuos a estos
menesteres. En cambio, quienes somos capaces de comprender, sabemos que se
trata de la inevitable parte de arbitrariedad
que impide la degradación del orden. Porque apenas el vulgo es capaz de
conocer el sistema de leyes y de castigos, encuentra la manera de hostilizar,
exigir y oponerse. Una de las principales condiciones del poder es su carácter
ignoto, será como una construcción insensata donde la gente se pierda: pasillos
sin salida, ventanas tapiadas y pozos inesperados ¡Cuidado con hacer del poder
una casa que pueda visitarse sin riesgo, porque de ese modo la tomará por
asalto!” Diario sobre el poder. Cayo
Catarina.
Liliana Bodoc. Memorias impuras.
“Las gallinas de ojos tumefactos estaban silenciosas como
los niños. Apenas cloqueaba alguna y aleteaba otra, pero todas atendían a los
suaves movimientos de la cue cué que estuvo meciéndose con los ojos
entrecerrados, como si quisiera escarnecer al destino mostrándole que no tenía
mando ni presencia en el sitio donde una mujer elige no llorar”.
Liliana Bodoc. Memorias impuras.
“Era la danza más antigua del mundo: piojosos contra
piojosos, desesperados contra desesperados”
Liliana
Bodoc. Memorias impuras.
“Él decía: “No hay que temerle al pueblo sino a sus
héroes…”
“Y sus poetas “_completó Junia
_Temerle a los poetas.-repitió Catarina. Y anotó ese
comentario en su memoria.
Liliana
Bodoc. Memorias impuras.
“Todas las convulsiones, todas las plazas tienen sus
grandes sabihondos, doctos en cualquier materia que anuncian lo que ocurrirá y
explican lo que ha ocurrido.”
Liliana Bodoc.
Memorias impuras.
“El poder tiene la fuerza de la lejanía. Y más que
cualquier distancia, apabulla al hombre. Porque, ¿Cuántos pasos separan a la
muchedumbre del condenado que aman? Y sin embargo, nadie los camina. ¿Qué
grosor puede tener el muro tras el cual el mártir se desangra de apoco, y sin
embargo, nadie lo derrumba. No es la distancia o el grosor lo que detiene a las
multitudes. Es la potencia del poder sobre las imaginaciones simples”.
Liliana
Bodoc. Memorias impuras.
“Uno termina siendo el personaje que mejor le sale”
Liliana
Bodoc. Memorias impuras.
“Yo amo la
libertad tanto como tú la amabas, abuelo. Y si estoy en esta posada escribiendo
mis crónicas bajo la luz ambigua de la invención es porque creo en ella. Creo
en la gracia del cuento para decir la verdad”
Liliana
Bodoc. Memorias impuras.
Traicionando el verosímil.
En la mesa de saldo encontré esta novela, Memorias
impuras, de la Bodoc. Editada en 2007, cuenta la atrapante y deslumbrante
historia de las revoluciones latinoamericanas
creando su propio verosímil: Largo Yanga, Tito Atauchi, Zope Zopahua,
Zuca Huayna son los nombres de los revolucionarios furtivos de Álbora, la
ciudad virreynal. Con la muerte del Virrey Crispino, que sabía que para
conservar el poder, había que ceder alguna porción, se término el período de
relativa conformidad del pueblo, de convivencia con la raza mitimae, la cues
cués y la cruda, El regente Cayo Catarina, aprovecha la ocasión de la muerte de
Crispino para consolidar el poder del virreinato ante los ojos de la comitiva enviada
desde la Metrópoli para observar el ambiente colonial y la posibilidad de
revuelta. A partir de entonces comienza la captura y muerte de las antiguas
razas que creen en los sueños y los poetas.
La primera medida de Junia, viuda del virrey, es capturar
a la amante de su marido con la cual había tenido dos hijos. La cue cué,
Bérnaba, era princesa en su tierra, pero en Rodal Crudo, la ciudadela
virreinal, es una simple esclava que traicionó el trono de su pueblo por irse
con un “crudo”. Junia la odia y le depara un castigo ejemplar, matando a sus
hijitos y dejándola prisionera en un gallinero a disposición de todos los
hombres que quieran servirse de la cue cué .El Silvador, mata a débiles como
los niños cambujos, es decir los hijos de Bérnaba y el virrey Crispino, para
poder comerciar con los Perpetuos, un
pueblo que se alimenta de vísceras humanas las que consigue a cambio de pulpa
de Trenzado, un fuerte alucinógeno.
A partir de la muerte de los niños la novela es un
recorrido por innumerables peripecias de los rebeldes para recuperar los
cuerpos momificados de los niños cambujos. Porque los Perpetuos, a cambio de
cada momia piden un muerto fresco. Zuca Huayna, mata al carcelero de la cue cué
y la libera .Los rebeldes la ocultan de la virreina. La cue cué está embarazada
de una niña. Con el cuerpo del carcelero, Zuca Huayna, negocia la momia del
niño más flacucho, porque el más gordito parece que les había dado un poder inusitado,
el maestro que comió su corazón había rejuvenecido como un muchacho.
Para conseguir la momia del otro niño, el más chiquito y gordo, los Perpetuos
le exigen un muerto importante.
A todo esto, la ciudad se prepara para los públicos
acontecimientos que acarrea la llegada de un cometa y el poder virreinal decide
apropiarse de la estrella como símbolo del virreinato y arrebatársela al pueblo
mitimae que la veneraba como símbolo de revolución. Con ese fin deciden organizar
la visita del enviado de la Metrópoli para la fecha estimada de la llegada del
cometa.
La virreina Junia tiene una alcahueta que la abastece de
datos de toda la ciudad, le señala la aparición de un rebelde de la batalla del
calabacillo que fue una revuelta impulsada por el poeta Tóvar , lo rebeldes que
pudieron escapar a una isla, mantuvieron la esperanza de unirse , de tomar la
afrenta de Bérnaba como una afrenta al pueblo esclavo , pero la dosis justa de
garrote y circo mantenía ocupado al
pueblo a un punto tal que el día señalado, al actor rebelde le cortan la lengua
por acostarse con la reina en tanto tramaba un saludo revolucionario en clave
para decir ante la visita y el pueblo no se levanta contra sus opresores. El
maestro y jefe de todo un pueblo, solo atinó a un acto desesperado y aislado
por lo cual sigue en la clandestinidad de por vida.
Pero da la casualidad de que Zuca Huayna , uno de los
héroes de la revo, también es amante de Cussi, la chica que vive del chisme y
la delación. Como es plebeya y vive en los barrios bajos, tiene debilidad por
los niños de los callejones de cuartos.
En un apuro, para escapar de la redada de la Guardia Blanca, Zuca Huayna
no tuvo otra opción que esconder la momia del niño cambujo (mezcla de cue cué y
crudo) en el cuarto de Cussi y confiar en que sus ideales fueran más fuertes
que los impulsos del estómago a los
cuales responde con su trabajo de alcahueta de la virreina.
Los vaivenes de esta lucha que enfrenta Cussi la
transforman lentamente (o rápidamente) en la protagonista de la historia: según
como dosifique la información que le vende a Junia, la revolución prospera o
retrocede. En un momento llega a plantearse
cómo serían sus condiciones de vida puestas al servicio de los
revolucionarios si con ser alcahueta del poder sólo le alcanzaba para el guiso
y el vino en el barracón. Hace lo que puede. A través de este personaje, el
narrador sale del foco del centro del poder (Rodal Crudo, palacio y ciudadela
de los blancos) y se sitúa al margen , del lado del populacho, al cual, dicho
sea de paso, se critica constantemente como una masa pueril , conformista y
supersticiosa. Cussi según el caso, también oficia de buscona, de cuidadora de
enfermos, maestra, cocinera, vendedora…cuida dos niños: uno vivo y otro
momificado. Bodoc transforma el horror inicial por la muerte espantosa de los
hijos del virrey (el mayor estaba cambiando los dientes cuando la Guardia
Blanca los arrebató de debajo de la pollera de su madre) en otra cosa muy
distinta y matiza el dolor con el rito y la convivencia diaria con los muertos.
Cussi esconde en su cuarto a Momiño, nombre con el que bautiza a la momia del
niño que veía a diario cuando el Virrey vivía. También cuida a la niña de una
buscona enferma y aquí es donde comienza la traición de su propio verosímil:
siendo sexualmente activa…nunca queda embarazada y si bien como alcahueta y
médica puede tener métodos anticonceptivos o abortivos, nada de esto se
menciona por lo que la fidelidad, naturalista casi, del narrador se disuelve en
imágenes que dialogan más con otros discursos, apartados si se quiere, del
relato colonial, como por ejemplo la telenovela: Cussi es alcahueta del poder
pero para comprarle el maíz con leche a una niña, cuya madre a punto de morir,
se recobra gracias a unas hierbas…La focalización minuciosa de la cotidianeidad
de la vida de Cussi es desproporcionada en relación al breve relato del parto
de Bérnaba, y su muerte, por ejemplo. Como crónica de la derrota el lector ya
puede suponer el final trágico de la historia aunque eso no le quita interés al
relato y su devenir: Cussi termina negociando el cuerpo de Bérnaba a cambio del
de su hijito cambujo…Y un poco de leche para la bebé que la cue cué acaba de
parir…
Como en la tragedia clásica, Bodoc comprende el fuerte
vínculo entre sexualidad y poder pero sin caer en escenas de alcoba, se
detiene, en cambio, en la descripción de modos de pensar Mágicos y alejados de
la lógica cruda: se puede soñar en forma colectiva .La vida está en el sueño y
la vigilia es soló un intervalo irreal.
Pero le reclamo a Liliana Bodoc algo que es de esperarse
en la lectura de la loca empresa que llamamos novela: No hagas lo que hacemos
los malos novelistas, empezar una cosmogonía y comprender en el camino que hay
que tener la fuerza de un dios para construir semejante obra, que el recurso de
la discontinuidad, la elipsis, las prospecciones, retrospecciones y demás
engañifas del tiempo narrativo no nos eximen de contar todo lo que hay que
contar. Se le puede achacar hasta cierto punto al tirano editorial el hecho de
que en 2007 nadie lee una novela de ochocientas páginas que es lo que tendría
que haber durado la novela para ser la gran novela. En cambio nos encontramos conque
falta libro o sobran personajes pues sus historias se diluyen: ¿Qué sentido
tienen las peleas de los príncipes niños Mizquiel y Cuevas?, ¿Para que tanta
lucha por las momias si parece que al final quedan en manos de Cussi…???
A todo esto hay un cronista que da cuenta de las
condiciones de esritura de la historia de los rezagos revolucionarios de la
batalla del Calabacillo (historia del pasado anterior al tiempo de la narración
central de la vida en la colonia tras la muerte del virrey Crispino), pero digo que la novela traiciona
su propio verosímil porque la revolución que cuenta, no estaba para nada
organizada. El día de la plaza, ¿se esperaba todo de la soga de Tóvar, un
amuleto?,¿Se esperaba un alzamiento masivo y espontáneo?...Otra: la idea de
poesía como arma revolucionaria está reñida con el saludo en clave de Cayo
Catarina y el actor Rumiñavi: aquí se le asigna a la poesía el poder de
transmisión inmediata (mensaje cifrado) desestimando el poder de la poesía popular
como arma ideológica gracias al poder mismo de la creación literaria (qué sé
yo…). Mejor pensado, diría que sobrestima a la poesía y, para materializar la idea y darle carnadura,
recurre al discurso literario pero para introducir un mensaje no literario,
informativo: le han cortado la lengua a Rumiñavi.
Otro aspecto notable de este verosímil es la ausencia de
la iglesia como institución legitimadora del poder arbitrario, como si el
relato no deseara cargar las tintas sobre la religión católica , la cual ya se
ha “retractado”, para permitirse una microfísica del poder político más amplia
y menos maniquea: en la cotidianeidad de la colonia, cada cual cree en lo que
quiere: los muertitos, los sueños, la realidad del barracón.
miércoles, 4 de abril de 2012
Cómo es un loco.
Teorías pendientes de comprobación: Locura.
Siempre escuché, por parte de estudiantes de
psicología, que Lacan es un tipo difícil de leer…A la altura en que estos
estudiantes se chocan con Los Escritos, han asimilado la estructura discursiva
del texto “académico” al punto de que no se vislumbra con claridad el hecho de
que toda realización teórica se expresa a través de signos, de representaciones
de los hechos. La pretensión de univocidad de significado de los tratados de
psicología se desmorona con Lacan, porque él comprende el modelo estructuralista (primer Lacan) en el
campo paradigmático de la lingüística en
boga al momento de pensar en la etiología de las psicosis. Lacan escribe,
entonces, a sabiendas de que lo que hace,
es ante todo, un juego con el discurso, no es casual, entonces, que el núcleo
más potente de su teoría lo desarrolle con el título de “Escritos”. Lacan
coloca al sujeto en el devenir de una cadena de significados que lo anteceden y
lo preceden y se puede decir, groseramente, que un ser humano al nacer no es
más que un conglomerado de carne y huesos informe hasta tanto sus padres o
quién sea, lo introduzcan en el entramado de los símbolos. El acto mismo de
ponerle nombre implica que ese pedazo de carne se inserte en la cadena, el
nombre lo designa y lo envuelve en una tradición: los padres le dan así la primera
cualidad del sujeto. La famosa teoría de “La metáfora del nombre del padre”
(imposible de desarrollar en una entrada de blog), explica la incorporación del
bebe al mundo de los signos a través de su propio nombre, es decir, la representación de sí mismo, primer paso en la conformación del sujeto, del
yo y su ingreso a la cultura. Cabe aclarar, en esta rudimentaria explicación,
que las analogías entre el signo lingüístico y el signo o “la letra “del inconsciente,
sirven como modelo explicativo pero no son lo mismo, la facultad de estar
“sujeto” a una cultura mediante la representación de uno mismo en el lenguaje,
se logra a expensas de la sustracción del ser: el signo no es la cosa y existe
sólo como representación, en tanto que, el “nombre” no es la persona, sino su
ausencia.
La psicosis, la enfermedad mental
crónica, que no se “cura”, tiene su origen en un fenómeno muy complejo que se traduce
“forclusión” o “rechazo”: La metáfora del nombre del padre se desmorona, no se
asimila la mediación entre el lenguaje y lo tangible, lo real. La ruptura del
vínculo entre significados imposibilita la conformación del individuo en tanto
sujeto “de la cultura”.
En la medida en que más o menos me
fui interiorizando de este mecanismo me preguntaba qué pasa con ese ser humano
que no pudo alcanzar la facultad de sujeto…(Algo me decía que esto era una
nueva condena a la locura, que un loco no es sujeto de la cultura…algo así como
“los perros no van al cielo”). Hay un texto fundamental para comprender la
psicosis que revolucionó la psicología: el viejo y querido Freud había llegado
a comprender que las psicosis y las neurosis son muy distintas, optó por centrarse
en esta ultima patología, propia de la mujer victoriana, consideró a la psicosis como incurable o
intratable mediante el método de la transferencia y dejó el camino abierto para que Lacan desarrollara “De una cuestión
preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis”.
Cuando me han preguntado cómo hago
para vivir entre locos yo resumo toda la teoría en una breve explicación: todo
loco, aunque no se le entienda cuando habla, o tenga un discurso caótico,
también tiene una parte sana, por mínima que sea y con esa porción del sujeto
que puedo comprender, vivo, interactúo, comparto y sufro. Leer la “Obra
Completa” de Freud y Lacan, no cura, así como leer un tratado sobre Kinesiología
no calma el dolor muscular…Pero es necesario conocer ciertos mecanismos para
sobrellevar con dignidad la locura.
Ahora me voy a apartar de lo general y voy a
tomar nota de lo que es un loco, cómo es su vida, su economía, su sexualidad,
su vida social. Hace poco le pregunté a una escritora que admiro si sabía lo
que es un loco o si alguna vez había visto locos de verdad (y de cerca, sobre
todo) y me dijo que realmente no, que solamente conocía locos menores o
fingidos. Yo voy a hablar de la clase de locos que conozco y que pertenecen al grupo de los
esquizofrénicos, nombre harto genérico pera designar la naturaleza
absolutamente variada y compleja de las
manifestaciones de esta enfermedad.
Vida del loco.
Como es de suponer, cada cultura
tiene su propia visión respecto de la locura y la bibliografía al respecto es
apasionante de leer sobre todo en Foucault, por lo que no quisiera entrometerme
en un campo que apenas si conozco como lectora. Me limito a situarme
sociohistóricamente en mi país, mi región y mi cultura.
Las posibilidades de tratamiento de
la psicosis infantil están severamente marcadas por las variables económicas y
educativas del entorno del niño. Los hijos de obreros que tienen esta
enfermedad no tienen acceso a los centros especializados o lo tienen pero no
disponen del capital cultural necesario para detectar la enfermedad y las
posibilidades de tratamiento. Los chicos con psicosis van a parar a las
escuelas especiales para chicos con distintas enfermedades, depósito tristísimo
de niños que bien podrían interactuar con otros de las escuelas “comunes”. La
esquizofrenia en muchos casos representa un deterioro importante de las
capacidades cognitivas, pero en otros, la capacidad de aprendizaje está intacta
y muchas veces, lejos de verse estimulada, se ve aplacada por un trato “diferencial”
que no siempre es trato especializado precisamente.
Un niño con psicosis debe padecer
las implicancias más remotas y brutales de la vieja pulseada “natura- nurtura”
por lo que ha de deambular por psicopedagogos, psiquiatras, psicólogos,
neurólogos quienes toman una parte de ese niño epistemológico, ya sea desde lo
fisiológico, lo mecánico, lo sistémico, lo cognitivo, lo descuartizan y lo
estigmatizan a temprana edad.
Unos padres (casi siempre madres, a
decir verdad) de un niño con psicosis nunca son bien informados de la situación
de su hijo y puedo señalar las dos causas más comunes: por un lado, los
profesionales saben que realmente se trata de una enfermedad grave e
incapacitante por lo que temen enfrentar la angustia de los padres, por otro
lado, se subestima la capacidad de comprensión del fenómeno y consideran que
los conocimientos “construidos popularmente” fuera del ámbito académico, son nocivos,
peligrosos.
Aquí ya me he metido en otro
problema relacionado con la economía de la cultura y es la lucha por el poder
de “la especialización académica” en oposición a las lecturas no reguladas de
las teorías de la mente. La apropiación de un profano en la materia de los
conocimientos protocolares de la psiquiatría y sus amigas, la psicología y la
neurología, es considerada peligrosa. Entre explicar “más o menos” qué está
pasando con su hijo, y meterse de lleno en una materia pantanosa donde no existen
La Psicología, La Psiquiatría, etc., como entidades alineadas a una misma
doctrina, a una sola explicación, los profesionales prefieren no decir nada.
Por otra parte, el niño con
psicosis debe enfrentar los estereotipos del cine y la literatura mal entendidos
como reflejo de lo real: el psicótico es un asesino en potencia, usa sus
personalidades múltiples para hacer el mal, mata a la madre, viola niños. Como
todo artefacto artístico, los personajes sin conflicto carecen de atractivo
(ver Cohelo, Pablo), y dentro de los tópicos del fantasy están profundamente
arraigados y bellamente representados los personajes locos que hacen algo
terrible a causa de su mal, lo cual no significa que un loco “normal”,
corriente, necesariamente “termine” matando a alguien, o si lo hace ocurre en
igual medida que en el mundo de los delincuentes comunes.
Decir “fulano es psicótico” por “fulano
es un hijo de puta” también atenta contra la integridad social del niño con
psicosis, una enfermedad maldita. Una vez que se sabe que un niño tiene
psicosis, dejan de frecuentarlo por temor al contagio o el final trágico que
puede desencadenar un loco. No lo invitan a los cumpleaños, no lo dejan
ingresar a una escuela común, mucho menos en un equipo de futbol así sea de
potrero. La gente en la calle siente pena por el niño y la madre que reniega
con una pataleta, pero todo el peso recae en la madre, mientras la sociedad y
la misma familia ignoran esa carga y sigue de largo…
Si un niño con psicosis, como todo
niño, se encapricha con algo imposible (el ventilador de un comercio, por
ejemplo) cualquier persona, cualquier transeúnte, se cree con derecho a
dirigirle la palabra para “hacerlo razonar” y “enseñarle”, dos cosas que el
niño sabe hacer perfectamente “cuando quiere”. Cualquiera se cree con derecho a
“corregir “al niño con psicosis quien pone en jaque los estereotipos más
básicos de la sociedad occidental: la propiedad privada, (todo le pertenece),
la educación escolar (aprende de maneras atípicas, sobre todo lo referente al
lenguaje, puede imitar el habla de un animal, el lenguaje de las traducciones
mejicanas de películas de Hollywood), el derecho penal (sus actos son
inimputables en todos los ámbitos).
Si el niño con psicosis además es
pobre, es común que lo obliguen a trabajar vendiendo en la calle, o directamente
es obligado a mendigar…si tiene muchos hermanos, el psicótico es condenado a la
marginalidad, hoy, en mi país.
En situaciones menos extremas, el
niño con psicosis, interactúa con su entorno bajo el mote de retrasado y sus actos
son vistos con mayor indulgencia, lo cual no lo exime de la hostilidad social.
Nadie desea tener como vecino a un niño psicótico que grita a cualquier hora o
por cualquier cosa (tiene hidrofobia o siente que lo están torturando cuando lo
bañan, necesita gritar con todas sus fuerzas antes de dormir, no soporta dormir
en la cama, etc., etc., etc.).Si su familia vive en una casa alquilada, es
probable que no quieran renovarle el contrato por los ruidos o las actitudes
molestas del niño enfermo.
La presencia de un niño con
psicosis pone a prueba la tolerancia del entorno extrafamiliar y la mezquindad
de cada uno frente a lo que cuesta entender. En el imaginario social, el niño
con esta enfermedad tiene que compensar sus arranques con alguna genialidad,
como en la famosa película Raiman, cuando lo más probable es que a cambio de
sus arranques el niño con psicosis no tenga preparado ningún número de circo…
Psicosis en el adulto.
Es extraño hablar de adultez en los
casos de esquizofrenia ya que la evolución psicosexual de la persona corre por
carriles distintos al de las personas
sanas y lo más difícil de entender es el hecho de que el “correr” que implica
una linealidad cronológica no existe en
la esquizofrenia, tampoco conviene usar la palabra evolución en el sentido de
mejoramiento ascendente ya que la generalidad es que la enfermedad evolucione
en el sentido de un deterioro psíquico cada
vez mayor.
Por lo tanto no se puede hablar de
adultez sino de la vida de la persona esquizofrénica más allá de los 20 años de edad época en la
cual se definen con mayor facilidad los rasgos de la esquizofrenia y
probablemente cuente con algún tipo de tratamiento de orden psicofarmacológico.
Los antipsicóticos funcionan sobre el sistema nervioso central inhibiendo o
estimulando la dopamina y otras sustancias de orden químico que sufren
alteraciones y producen alucinaciones visuales, auditivas y táctiles,
alteraciones del sueño y en la alimentación, afasia, movimientos espasmódicos,
risa inmotivada…
La apariencia típica del loco con
pelo desgreñado y ropa grande, descolorida, tiene su explicación en el impacto
que provoca en una familia con padre seniles o fallecidos la presencia de un
adulto muchas veces incapaz de acceder al empleo, de generar su propia manutención
por lo que sus allegados no quieren o no pueden “hacerse cargo” de una persona
económicamente inactiva.
El loco que se queda sin padres
depende de la caridad, la ropa usada, la pensión que otorga el estado, las
academias de peluquería que necesitan voluntarios.
Qué hace un loco para no serlo,
cómo se comporta, qué piensa y cómo vive son cuestiones que de por si ameritan su
desarrollo en apartados siguientes.
http://www.angelfire.com/pe/actualidadpsi/lacan.html
http://www.angelfire.com/pe/actualidadpsi/lacan.html
lunes, 12 de marzo de 2012
Bloggeando desde un telefono.
Esto es como gritar adentro de un tanque y descubrir el eco...cuando se es niño. Esto de bloggear desde el telefono. Es un eco que nadie mas que uno mismo puede escuchar...Soy una forra porque tengo caracter intratable, sin embargo, siento que sin el apoyo de alguna amiga yo voy a renegar cada vez que caigan un par de gotas. Como una gotera que no recibe arreglo, yo atiendo a la pena cada vez que llueve. Como veo que ya oscurece, yo sufro algo dulce porque el no vendra. Atiendo a mis penas y no tengo amigás que despotriquen conmigo porque llueve y el no viene. Yo sufro en rosa y atiendo a mis penas. Y la culpa se sienta a sus anchas en mi cabeza. Aunque yo pago las cuentas y al peluquero que me fabrico asi como me ven, yo tengo una suave molestia porque el no aparece a pedir perdon. Extraño una madre que tambien atienda mis penas y me mienta un poco , aunque la culpa siempre sera mia y de un polvo apurado que me eche una vez.
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